Tras mis ojos todo parecia en calma y frente a ellos alguien decia mi nombre mientras me zarandeaba para que me levantara con un tono preocupado.
Abrí los ojos poco a poco, enfocando bien mi visión. Belén estaba frente a mi, y al ver que abría los ojos suspiró aliviada.
Me levante con ayuda de su mano, y me abrazó furtemente, sin hacer caso de mis quegidos causa de la fuerza del abrazo.
- Has caído desmallada, me has dado un susto de muerte. -dijo soltándome.- ¿Por qué has salido corriendo?
- Yo... No lo se. -respondí.
- Bueno, lo importante es que te encuentras bien y te acuerdas de todo no. ¿Como me llamo? -pregunto.
- Belén, dejalo. -dije riendo.
Seguimos un trayecto tranquilo y sin percances hasta el instituto en el que Belén me pregunto repetidas veces si conocía al nuevo del instituto de antes y pregunta a la que como toda respuesta obtenía un no.
Al haberle tenido tan cerca en la realidad había comprobado la raya perfectamente pintada en sus párpado y su corte de pelo que había obserbado con mayor atención. Estaba claro que era un imperturbable y no influenciable emo.
A la entrada del instituto, apoyado contra un muro se encontraba él, con expresión indiferente.
Al pasar frente a el note como me seguía con la mirada, y un ardor recorrió mi nuca. Ese chico no podía ser normal.Y yo no podía olvidarle.
Aceleré el paso hacía uno de los grupos que estaban hablando. Nada mas entrar él la gente le volvió a rodear, dado que no estaban aconstumbrados a la presencia de alguien como el.
Tenía miedo.
Cerca de el tenía miedo lejos de el estaba vacía y solo obserbandole me sentía relajada. Belén me llamó la atención al ver lo distraida que estaba.
- Hay que entrar ya a las clases, date prisa o llegaremos tarde.
La profesora llegó unos segundos después que nosotras, que ya habíamos tomado asiento y sacado los libros de las correspondientes asignaturas.
- Hoy haremos un pequeño experimento para que os relacionéis con gente de otros cursos. -anunció la profesora- Y os ha tocado compartir clase con los alumnos de cuarto.
Mi corazón empezó a palpitar mas y mas fuerte. Mi respiración estaba entrecortada y mis ojos permanecían entornados.
La clase de cuarto comenzó a entrar y a tomar sitio. Él también estaba allí, con la vista fija en su reloj y una mano sobre el cuello.
- Jason. -dijo la profesora dirigiéndose a un completo desconocido.- sientate en el hueco libre de la esquina. Aaron, sientate detrás de Patricia.
Así que se llamaba Aaron, aquel chico que se encontraba en todos sus pensamientos se llamaba Aaron.
- Bien, comencemos la clase. -dijo la profesora.
No pude concentrarme en toda la hora. Notaba su mirada clavada en mi nuca, y yo me obligaba a mi misma a mirar hacia delante.
A la hora de la comida me senté en una mesa con Belén. Aaron se sentó unas mesas mas allá, rodeado de chicas y chicos, mas chicas que chicos. Aparte la vista de el y la clave en mi plato de espaguetis humeante.
No tenía ninguna hambre, pero no quería preocupar a nadie por ello.
- Cuentame como era ese sueño que querías interpretar. -inició Belén la conversación
- Era todo muy confuso, de color negro. La figura de alguien en la oscuridad me advertía de algo.
Belén sacó su libro de interpretación de sueños y ojeó lo que ponía en el libro con interés buscando una respuesta lógica.
- Según esto dentro de poco verás a alguien y pasará algo que no esperabas. -me explicó- Pero aun no se si este libro dice la verdad, me gustaría creer que si. Aun que basandonos en las posivilidades...
Desconecte de lo que me estuviera contando Belén. Al poco rato le dije a Belén que tenía que ir al baño y cesó su discurso de probabilidades.
Al pasar juto a la mesa de Aaron para ir al baño le escuche decir al resto:
- Ahora vuelvo.
Y se levantó siguiendome.
Subí un par de escaleras y me emtí en un aula que siempre estaba bacia. Me dejé caer sobre una silla y enterre mi rostro entre mis brazos, cerrando los ojos.
Note una mano a mi espalda, que no me hizo sentir demasiado mejor.
Volvía a tener miedo, me había seguido hasta allí.
Levante la cabeza un poco y le vi allí, depie, con la misma sudadera nbegra y los mismos baqueros con cinturon de la otra vez.
- Creí aberte dicho que te olvidaras de mi. -dijo en tono severo.
- No. -susurre yo.
Me agarró y me levantó de la silla.
- Esto esta mal. -dijo el acercandose mas y mas a mi.- Me castigaran por ello, ¿sabes? y sentiras el mismo dolor que yo ¿eres consciente de ello?
Negué con la cabeza. Me perdí en la vision de sus hermosos ojos castaños y de su liso pelo castaño claro.
Me soltó, sin seprararse un centimetro y me besó suavemente, beso al que respondí. Después de eso, me miro con cara de lastima.
- Ellos quieren matarte. Yo no. -me dijo, aunque yo no comprendia nada.- Ellos saben que me he encaprichado de ti, y quieren que te mate, pero, no puedo. -dijo besandome de nuevo.