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jueves, 15 de marzo de 2012

Diario de un tributo.

Las gotas de lluvia resvalan por mis mejillas mezclandose con las lagrimas de dolor y sufrimiento. Respiro ondo hasta que mis pulmones, llenos de aire, me piden parar. Exalo el aire despacio, relajandome. La lluvia consigue que me sienta viva, me permite rozar por un instante lo que es sentirse libre, pero no es mas que una ilusion tonta de lo que es la realidad.
Miro a mi alrededor, cercionandome de que los he dejado atras y comienzo a caminar sobre el musgo que cubre las rocas, encharcadas. La adrenalina me permite agudizar al maximo mis sentidos.
Los latidos acelerados de mi corazon bombeando la sangre que aun corre por mis venas me retumban en la cabeza, no puedo pensar con claridad, solo quiero salir de aqui.
Mi cabeza se mueve ahora en todas direcciones, desorientada y descioncertada comienzo a correr. Mis piernas acuatn ahora por su cuenta, internandose mas y mas en el bosque mientras pienso en el final de todo.
La lluvia va desistiendo poco a poco, anunciando la salida del sol. En aquel sitio tan inospito, una forma de pensar inusual y una herida en el anebrazo derecho me dejo caer sobre la hirba.
Las briznas verdes me reciven con suavidad, con esa caricia humeda de la lluvia. Arranco unos cuantos herbajos sin levantarme, con el cuchillo en una mano contra el pecho. Los distintos olores me confunden y agradan, con recuerdos dolorosos, pero es un dolor agradable, me hace sentir viva y activa, es un dolor despierto y constante, como la sangre que fluye lentamente en mi brazo.
Solo hay algo que puedo decir, quiero salir de aqui.

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Los Juegos del Hambre Inspiration Moment n.n

domingo, 25 de diciembre de 2011

FELIZ NAVIDAD MIS QUERIDOS SOÑADORES!!!

FELIZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZ NAVIDAAAAAAAAAAAD HOU HOU HOU!!!!!!!!

Bueno, he de admitir que he tenido mejores navidades que estas dado que bueno, no he recibido regalos, pero aun asi, espero que las vuestras sean buenas.

La verdad, la navidad ahora es todo marketin. pero el verdadero espiritu ( y no me quiero poner en plan dibujos animados) es el de pasar buenos ratos en familia.

Ahora quiero plantear sod preguntas simples. ¿Lo que mas os gusta de la navidad son los regalos, las vacaciones y los anuncios de colonias con tios guapos? Sere sincera. SIIIIIIII ^////^ pero en la realidad nos plantean la navidad como otra cosa.

No voy a hablar del sentido rligioso dado que yo (pido que respeteis mi creencia) soy atea. No soy capaz de imaginar que un Dios este por encima de nosotros vigilandonos. No me cuadra. Algunos dirán que me falta fe, y puede que tengan razon, pero me guardare la imaginacion para otras cosas.

 Para mi, la navidad es el momento de las vacaciones, los anuncios de juguetes y colonias, los regalos y las cenas en familia, con esa abundadnte y sabrosa comida que parece que se te desace en la boca de puro placer al comerla.

Los exquisitos bombones que le regalan a mi madre por navidades las alumnas del colegio dado que ella es profesora tambien son bastante fundamentales en mis navidades xDD

En navidad
Todo es felicidad.

Estos versos, no se quien los escribio, pero creo que son falsos. No todo es felicidad. Estas fechas a veces traen malos recuerdos, a veces no son buenas, a veces... a veces alguien muere y lo lamentas de por vida en esas fechas.

A veces las cosas no son como queremos, pero no quiero deprimiros las fiestas, Estoy aqui para felicitaros las primeras navidades y para decir que es el primer aniversario de mi blog (creo que fue le 19) Cumple en Navidad!!!! Son fechas felices en las que celebramos y festejamos. ASI QUE DISFRUTAD MIS PEQUEÑOS OMPA-LOMPAS!

FELZI NAVIDAD.

Me despido tars estas felicitaciones tan falta de, no se, de algo, dada mi falta de ispiracion.

PD: Mirad los personajes de S. que he cambiado algunos a ver qwue os parece.
PD2: Estoy trabajando en un amor del cielo ^-^

sábado, 24 de diciembre de 2011

S. Capitulo 7: Tears.






Me había ido de aquel hospital, dejando solo a Aaron con aquel que decía llamarse Percy. Estaba confusa, asustada, sola. Quería salir de ese sueño y abrir los ojos, descubriendo estar tyumbada en mi cama, sin peligros con una vida completamente normal.

Según me iba alejando mas y mas de allí, con una sensación de un nudo en el estomago, en direccion a casa de Belén, mas me invadia aquella sensación de ser obserbada. Se iba agrabando mas y mas hasta que llego ha ser insoportable, justo cuando llegue a casa de Belen.

Puse un pie en el felpudo de entrada y un escalofrío me recorrió el cuerpo entero. En mi mente veía la imagen de Aaron diciendo: te lo adverti... una y otra vez. Me quede paralizada al ver sombras dentro de la casa.

Belen apareció en la puerta y al verme abrió mucho los ojos pero no dijo nada, simplemente se acerco a mi y me empujó a fuera.

- ¿Qué pasa? -pregunté preocupada.

- Mi madre esta redecorando, tenemos que salir hasta que nos llame, tiene que mover unos cuantos muebles, ya sabes, el fensui y esas gaitas. -me dijo sonriente.

Una sensación de tranquilidad invadió mi cuerpo, pero en mi mente mi conciencia no permanecía tranquila. Unos ojos en el interior de mi alma me obserbaban atentamente y tenía ganas de huir. Enlacé el brazo con Belén y fuimos al parque donde un par de horas antes me había encontrado a Aaron morivundo, justo junto a mis pies.

- Por cierto, feliz cumpleaños. -sonreí cecdiendole la tarta.- Se que es mañana, pero tengo la sensacion de que deberia dartela hoy.

Belen, tan sonriente como siempre me abrazó fuertemente.

- Gracias Pati. - cogió un poco de nata con el dedo, golosa, y se lo metió en la boca.

- Toma también esto. -la cedí un paquete envuelto con un lazo rosa.- Pero me gustaría que lo abrieras mañana.

- Ok.

Nos sentamos en un banco a hablar. Poco después apareció Percy, sobresaltandome. Con un gesto me pidió que me acercara y yo obedecí, con un unico pensamiento rondando mi mente: Aaron.

- Un segundo Belén. -me disculpe.

Me acerque a paso ligero a Perci, cuyos ojos del color de la tela vaquera seguían cafa movimiento que realizaba. Quedé justo enfrente de él y crucélos brazos sobre el vientre.

- ¿Qué pasa Percy? -pregunté con voz aparentemente calmada.

- Él quiere que te diga que no tardaran en llegar. Que te lo advirtió y que si este es el final, que desearía decirte que por mucho que quieras no podras evitarlo y que sin ti su mundo caera enpicado, empezando porque morira.

- ¿Mo... Morira? -trangué saliva ¿morir?

- La gente que te busca acabara contigo y después con el. Será el final. Pero quiere proponerte que huyaís juntos.

- ¿En su estado? -mi pregunta sono estupida, claro que si, si el era... diferente, podría con algo mas que con eso. Apreté los puños hasta clavarme las uñas en la mano, sin hacerme daño.

- Eso deberias decirselo a él.

Después de decir esto desapareció, andando entre la niebla típica del otoño. Emití un suspiro y cerré los ojos, cansada. Necesitaba pensar, valoraba demasiado mi vida y la de él como para que  terminara de ese modo.

No.

Aquello no era justo para ninguno de los dos, y si podia hacer algo para acabar con aquello estaba en sus manos, y en las mias estaba el poder de decision.

- Belén. -dije acercandomé.- Tengo que ir al hospital.

- Te encuentras mal? -me pregunto preocupada.

-No es eso, pero preferiría ir sola, no quiero meterte en esto, no quiero que sufras lo que estoy sufriendo yo.

Me puse a andar rápido, seguida de Belen, que, persuasiba, consiguió que admitiera su partida conmigo.

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Percy apareció junto a la cama de Aaron, con rostro serenoy neutral. Aaron se incorporo, algo dolorido pensando en las millones de formas de matar a aquel comemiedos y matasueños.

Él lo que quería era salvarla a ella, y era una pieza fundamental en aquel estupido y absurdo puzle sin resolver. Ninguno de ellos debia morir.

- A reaccionado vieniendo hacía aqui. -dijo Percy.

- Mierda, mierda, mierda... -maldijo por lo bajo.- Doy gracias por tu ayuda, pero no me sirves de nada. Acabaremos todos muertos si ellos nos encuentran. Estan mas cerca de lo que ella piensa, y... no puedo soportar la idea de que ella tenga que morir a mis manos para obtener la libertad. Ella no tiene que morir, pero -suspiro- Pero nadie lo entiende.

Por la puerta de la habitación del hospital aparecieron Patricia y Belen.

Una lagrima corrio por la mejilla de ella, y fue recogida por el. Nuevas lagrimas afloraron de sus ojos, acnsados y ansiosos de respuestas que le miraban intentando sacar algo en claro. Para ella tambien era duro.

El la acuno entre sus brazos mientras Percy y Belen obserbaban la escena, mudos, intentando no interrumpir aquella muetsra de afecto.

-Por favor... Por favor... No llores. Las lagrimas solo son un manifiesto de la tristeza que se siente en lo mas profundo del alma. Las lagrimas te debilitan.

- Y te hacen sentir mejor. Demuestran que eres humano, y que tienes sentimientos. -djo ella, dejandose acunar.- No quiero morir.

sábado, 22 de octubre de 2011

S. capitulo 6: la vida real.




El hospital olía a guantes de latex y a suero. Aaron, mal herido, yacía dormido sore una camilla, bajo mi atenta y cautelosa mirada.

Dormido, con la respiracion tan pausada, tan quieto y con una expresión tan relajada parecía tan vulnerable y tan delicado. Parecia algo inalcanzable, con su forma de mirar y su cautelosa eleccion de palabras.

Me levante y fui hacía el baño. Me lave la cara con agua fría, apartando mi pelo liso que había quedado aderido a mi cara. Debía de estar soñando.

Esto no podía ser la vida real, ni por asomo. En la vida pasan cosas fascinantes sin explicacion alguna, pero lo que me estaba pasando era algo que solo había podido rozar gracias a la lectura de novelas.

No podía ser posible soñar con alguién y un par de semanas despues encontrartelo con ese andar descuidado que le daba un aire encantador.

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Nota de la autora: siento esta interrupción. Justo hoy estaba andando por la calle, con mi padre, y en la acera de en frente, un chico clavado al que soñe, era tan irreal. El cruzaba la calle, con una sudadera remangada y unos vaqueros. Hemos girado la cabeza al mismo tiempo y he notado un pichazo en el estomago. Yo he girado de nuevo la cabeza y el en cambio no, se quedo mirando hasta que el campo de vision se lo permitio, ojala me lo vuelva a encontrar, ha sido tan impresionante..... Bien, volvamos a la historia mis queridisimos lectores.
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Mire mi reflejo en el espejo de aquel baño del hospital. Examine minucioasemente mi aspecto.

Mi pelo liso, mis ojos castaños, mis pies, en mi opinion pequeños, mis labios carnosos, mis pomulos... Millones de imperfecciones en aquella cara adolescente, y aun asi, ¿porque yo? Solo tenía 14 años y me quedaban algunos meses para los 14, era bajita, aunque me quedaba aun por crecer,y la cara era demasiado redonda, aun asi, era yo, y no podía creerlo.

Una sombra apareció en el fondo del espejo, justo detras de mi. Cuando me gire, sobresaltada, encontre a un chico de pelo largo por los hombros y rizado por las puntas castaño y ojos azules oscuros. No era Aaron, de eso estaba segura.

Aaron apareció repentinamente a su lado y se lando a su cuello. Emití una exclamación ahogada y fui corriendo hacía ellos.

- ¿Quien te ha mandado? -pregunto Aaron, agresivamente.

- Nadie, estoy de vuestro lado, solo pretendo ayudaros. -dijo el otro chico, respirando con dificultad.- mi nombre es Percy.

Percy me miró de reojo, mirada que yo le devolví, con curiosidad. Aaron se levanto y se puso frente a mi, aun algo dolorido, en un amago de protegerme.

- Deverias descansar. -dije en un susurro.

- No es necesario. -contesto Aaron, sin girarse.

- Deverias hacer caso a la chica...

- Patricia. -corregí yo- Aaron, venga. -le tendi mi brazo para apoyarse y fuimos a la habitacion.

Aaron se tendio en la cama, con un gesto de dolor. Acerque mi cara hacia l, con gesto de preocupacion.

- No deverias preocuparte por mi, deverias preocuparte por ti misma. -dijo el tomendome por la barbilla y atrayendo su rodtro hacia el mio.

Apretó sus labios contra los mios, mientras percy miraba desde la puerta.

martes, 11 de octubre de 2011

S. capitulo 5: moradores en tus peores pesadillas.




A la salida de la panadería, el estaba apoyado sobre la fachada, con una bolsa en la mano y expresión preocupada e impasible, de tal forma que solo alguien que le hubiera visto repetidas veces podía saber lo que podía pasrsele por la mente.

Me acerqué a él, presurosa. Al verme, me agarró por la muñeca y me llevo a la parte posterior del edificio. En ese momento mi cuerpo estaba paralizado.

- Estas en mayor peligro que antes. No debes estar con migo. -dijo sin soltarme.

- No quiero. -dije en un tono calmado.- Quiero estar cerca tuyo, eso es lo unico que me importa en este momento.

Aaron me abrazó fuertemente, estaba realmente preocupado, y eso me hacía tener mas miedo. No me estaba mintiendo, corría peligro.

- No quiero separarme de ti. -dijo él- Pero es lo mejor, para ambos.

- No. -respondí yo.- puede ser lo mejor para ti, pero no para mi. -respondí yo- Tengo miedo... -susurre.

Aaron me estrecho de nuevo entre sus brazos, consolandome. Tenía la sensación de no saber nada sobre aquel chico, y encambio creer saberlo todo.

- No sabes nada de mi. -ahi estaba la frase que me confirmaba mis pensamientos.- Deverias tenerme mas miedo del que ya tienes.

- No te temo a ti. -dije yo.- Tengo miedo a quienes me quieran matar. ¿Puedes explicarme que esta pasando?

- Ilusa. -dijo el en voz baja- ¿no comprendes que, cuanto menos sepas, va a ser mejor para ti?

- No saber lo que pasa en mi vida no me agrada demasiado. Y si tu estas en mi vida quiero saber las condiciones que trae eso. -le contradeci enfadada.

Intento acercarse mas a mi, dado que yo me había separado de él, pero yo me di la vuelta.

- Creeme, esta sensacion de incertidumbre es peor que que alguien te busque para acabar con tu vida, ya que algun dia va a acabar de todas formas.

- Pero tu no tienes que morir. -me cogio por la muñeca- Ellos no lo entienden. Si tu te vas, mi mundo caeria en picado. Yo no volveria a ser el mismo. ¿Es que no comprendes que no puedo vivir sin ti?

Mi corazon latió con fuerza. Estaba segura de que me estaba mintiendo. Apenas le conocia, y aunque estuviera enamorada de el, no me podía creer lo que acababa de oir. Aun así, el seguía allí, agarrandome por la muñeca.

- No Aaron, no lo comprendo, no te entiendo. -dije yo- Si no me explicas las cosas no puedo entenser las cosas.

- Entonces tardaras en comprenderme demasiado. -dijo el, aflojando la fuerza que ejercia sobre mi muñeca- Aun asi, te necesito. -dicho esto se fue andando por la calle que se encontraba frente a mi.

___*___

- Puedes tener a todas las que quieras, ¿por qué ella? -dijo la voz cantarina.

De las sombras salío un hombre de unos cuarenta años, de pelo canoso no devido precisamente a su edad. Tenia los ojos con ojeras y bolsas. Con un gesto de aburrimiento y agarrando su tunica para no tropezar, abanzo hacia Aaron. Le tomo del pescuezo, obligandole a levantar la cara hacía él.

- ¡Mirame! -grito con una voz chillona e irritante- ¿Por qué ella? Has disfrutado de muchas antes, has tenido muchos caprichos, pero nunca los has confundido con tu deber.

- Esto es diferente. -dijo el en voz apenas audible.

- ¡Hablá alto muchacho, todos queremos oir tus motivos! -grito aquel hombre, con un gritó que recordaba a las Banshee.

- Esto es diferente. -dijo con voz clara y calmada.- No me das miedo. -dijo escupiendo a sus pies con arrogancia.

- Sabes que esto lo pagaras caro. -dijo el hombre, calmandose.

- Me da igual el precio, no lo pagare. -dijo Aaron- Ni siquiera tu, un morador de pesadillas vas a poder hacerme cambiar de idea.

El hombre solto la cara de Aaron con tal fuerza que este perdió el equilibrio, cayendo al suelo. Le sangraba la mandibula por culpa de las uñas de aquel hombre, y el golpe no podía ser nada bueno.

Emitio un quejido de dolor y se levanto, apoyandose en el suelo con ambas manos. Volvio a escupir, esta vez sangre, y miró con odio a aquel hombre.

- Sleiszis, -dijo Aaron desde el suelo, siseando.- No me das ningun miedo.

Dicho esto Aaron desapareció de allí y apareció justo a los pies de Patricia, que se encontraba sentada en un banco del parque, que al ver la gravedad se las heridas emitió una excvlamación ahogada.

lunes, 10 de octubre de 2011

S. capitulo 4: Dolor

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Lo unico que sentía era sus labios junto a los mios y como su lengua jugeteaba en mi boca. Aquel sería un momento que nunca olvidaria, estaba muy apegada a él, le queria aun sin conocerle, y no era capaz de pensar que me fuera a hacer ningun daño.

Aun así, esas palabras que había dicho antes me desconcertaban. Alguien me queria matar, y el estaba encaprichado de mi, no lo entendía.

De repente un dolor parecido al que senti cuando cai desmayada horas antes recorrió mi espalda de nuevo.

Aaron se agarró a mi para no caer, estaba claro que ambos sentiamos el mismo dolor, pero el mas intenso.

La molestia de mi espalda se volvio mas intensa, y caí al suelo, veia todo borroso. El callo justo junto a mi, pero tuvo fuerzas para avanzar hacia mi arrastras y agarrarme en ademan protector.

Estaba claro que aquellos ellos d elos que no sabia nada nos habian visto a Aaron y a mi y querian matarme. Pero mestaba claro que Aaron no pensaba permitirlo, por oponerse o por que realmente queria que me dejaran en paz.

Cerre los ojos, dejando fluir aquel dolor que me mataba por dentro pero a la vez me hacia sentir viva, pero Aaron me llamaba para que los abriera.

- No cedas al dolor, o ellos te mataran.

Pero yo ya no le oia, estaba cayendo en un sueño profundo. Aaron beso mi frente, con expresion dolorida, y note como mi sueño iba desapareciando poco a poco. Cuando abrí los ojos, Aaron no estaba allí.

                                                        _____*_____

Aaron apareció en la misma sala oscura de la otra vez, con rostro serio y enfadado. Los gritos de decepcion y castigo venian de ambas esquinas de la sala.

- No merece morir. -interrumpió el griterio Aaron.

- No deves de confundir los caprichos con el deber. -dijo una de las voces.

- Si nos ayudas a tenerla podras hacer con ella lo que quieras antes de acabar con ella. -dijo otra de las voces, mas cantarina y suave.

- Eso no es lo que me interesa de ella. -respondió Aaron cambiando su gesto.- Y esta claro que vosotros no entendeis nada.

Aaron se teletransportó a los baños del colegio y de los baños fue a la mesa del comedor, donde le recibieron acogedoramente.
___*___

Fui a la mesa con Belén, que me recibió con gesto preocupado.

- Has tardado mucho. -dijo Belén.-Seguro que se te ha enfriado la comida.

- Tranquila, supongo que no puede estar tan mala fría.

- Aum así date prisa, dentro de nada cierran el comesro. -me apremió Belén.

Dirigí una disimulada mirada hacia la mesa en la que se encontraba Aaron, esta vez solo. Mi mirada fue captada por Aaron, y la mantuvo unos segundos hasta que la aparté para centrarme en la comida.

A la salida del colegio, Belén se fue directa a csa y yo me detuve para comprar algunas cosas en la panaderia. El cumpleaños de Belén se acercaba y yo quería comprar una trata.

Cuando entre en la panadería, Aaron estaba allí, comprando una barra de pan. Cuando se giró y me vio, me dedico una pequeña sonrisa y antes de salir me hizo un gesto, que yo interprete como que me esperaba fuera.

Volvia a tener miedo, pero no tenia miedo de el.

domingo, 9 de octubre de 2011

S. Capitulo 3: tras mis ojos



Tras mis ojos todo parecia en calma y frente a ellos alguien decia mi nombre mientras me zarandeaba para que me levantara con un tono preocupado.

Abrí los ojos poco a poco, enfocando bien mi visión. Belén estaba frente a mi, y al ver que abría los ojos suspiró aliviada.

Me levante con ayuda de su mano, y me abrazó furtemente, sin hacer caso de mis quegidos causa de la fuerza del abrazo.

- Has caído desmallada, me has dado un susto de muerte. -dijo soltándome.- ¿Por qué has salido corriendo?

- Yo... No lo se. -respondí.

- Bueno, lo importante es que te encuentras bien y te acuerdas de todo no. ¿Como me llamo? -pregunto.

- Belén, dejalo. -dije riendo.

Seguimos un trayecto tranquilo y sin percances hasta el instituto en el que Belén me pregunto repetidas veces si conocía al nuevo del instituto de antes y pregunta a la que como toda respuesta obtenía un no.

Al haberle tenido tan cerca en la realidad había comprobado la raya perfectamente pintada en sus párpado y su corte de pelo que había obserbado con mayor atención. Estaba claro que era un imperturbable y no influenciable emo.

A la entrada del instituto, apoyado contra un muro se encontraba él, con expresión indiferente.

Al pasar frente a el note como me seguía con la mirada, y un ardor recorrió mi nuca. Ese chico no podía ser normal.Y yo no podía olvidarle.

Aceleré el paso hacía uno de los grupos que estaban hablando. Nada mas entrar él la gente le volvió a rodear, dado que no estaban aconstumbrados a la presencia de alguien como el.

Tenía miedo.

Cerca de el tenía miedo lejos de el estaba vacía y solo obserbandole me sentía relajada. Belén me llamó la atención al ver lo distraida que estaba.

- Hay que entrar ya a las clases, date prisa o llegaremos tarde.

La profesora llegó unos segundos después que nosotras, que ya habíamos tomado asiento y sacado los libros de las correspondientes asignaturas.

- Hoy haremos un pequeño experimento para que os relacionéis con gente de otros cursos. -anunció la profesora- Y os ha tocado compartir clase con los alumnos de cuarto.

Mi corazón empezó a palpitar mas y mas fuerte. Mi respiración estaba entrecortada y mis ojos permanecían entornados.

La clase de cuarto comenzó a entrar y a tomar sitio. Él también estaba allí, con la vista fija en su reloj y una mano sobre el cuello.

- Jason. -dijo la profesora dirigiéndose a un completo desconocido.- sientate en el hueco libre de la esquina. Aaron, sientate detrás de Patricia.

Así que se llamaba Aaron, aquel chico que se encontraba en todos sus pensamientos se llamaba Aaron.

- Bien, comencemos la clase. -dijo la profesora.

No pude concentrarme en toda la hora. Notaba su mirada clavada en mi nuca, y yo me obligaba a mi misma a  mirar hacia delante.

A la hora de la comida me senté en una mesa con Belén. Aaron se sentó unas mesas mas allá, rodeado de chicas y chicos, mas chicas que chicos. Aparte la vista de el y la clave en mi plato de espaguetis humeante.

No tenía ninguna hambre, pero no quería preocupar a nadie por ello.

- Cuentame como era ese sueño que querías interpretar. -inició Belén la conversación
- Era todo muy confuso, de color negro. La figura de alguien en la oscuridad me advertía de algo.

Belén sacó su libro de interpretación de sueños y ojeó lo que ponía en el libro con interés buscando una respuesta lógica.

- Según esto dentro de poco verás a alguien y pasará algo que no esperabas. -me explicó- Pero aun no se si este libro dice la verdad, me gustaría creer que si. Aun que basandonos en las posivilidades...

Desconecte de lo que me estuviera contando Belén. Al poco rato le dije a Belén que tenía que ir al baño y cesó su discurso de probabilidades.

Al pasar juto a la mesa de Aaron para ir al baño le escuche decir al resto:

- Ahora vuelvo.

Y se levantó siguiendome.

Subí un par de escaleras y me emtí en un aula que siempre estaba bacia. Me dejé caer sobre una silla y enterre mi rostro entre mis brazos, cerrando los ojos.

Note una mano a mi espalda, que no me hizo sentir demasiado mejor.

Volvía a tener miedo, me había seguido hasta allí.

Levante la cabeza un poco y le vi allí, depie, con la misma sudadera nbegra y los mismos baqueros con cinturon de la otra vez.

- Creí aberte dicho que te olvidaras de mi. -dijo en tono severo.

- No. -susurre yo.

Me agarró y me levantó de la silla.

- Esto esta mal. -dijo el acercandose mas y mas a mi.- Me castigaran por ello, ¿sabes? y sentiras el mismo dolor que yo ¿eres consciente de ello?

Negué con la cabeza. Me perdí en la vision de sus hermosos ojos castaños y de su liso pelo castaño claro.

Me soltó, sin seprararse un centimetro y me besó suavemente, beso al que respondí. Después de eso, me miro con cara de lastima.

- Ellos quieren matarte. Yo no. -me dijo, aunque yo no comprendia nada.- Ellos saben que me he encaprichado de ti, y quieren que te mate, pero, no puedo. -dijo besandome de nuevo.